Seguros educativos universitarios

La educación es un pilar de la vida de nuestros hijos que no puede quedar descuidado en ninguna etapa. Desde sus primeros días les enseñamos desde casa y los capacitamos día a día para que sigan un camino que los formará en todos los aspectos, tanto personales como profesionales. El jardín, la primaria y la secundaria son solo el comienzo de la formación académica de nuestros hijos y es por eso que conviene pensar con anticipación distintos planes económicos para asegurarles el camino y puedan llegar tranquilamente a la universidad.

Algunas aseguradoras ofrecen seguros para educación universitaria que tienen como principal objetivo ayudarnos a invertir en el futuro de nuestros hijos, planear con antelación las finanzas familiares y adelantarnos a imprevistos económicos.

Teniendo en cuenta que los valores de las carreras profesionales dentro de las universidades se duplican o triplican en comparación a los montos abonados en los colegios, las empresas aseguradoras nos presentan la opción de acumular desde ahora cierta cantidad de capital para utilizar en un futuro no muy lejano cuando los chicos ingresen a la universidad. Esto es considerado una “renta educativa” que evitará que dependamos de las fluctuaciones del mercado y nos ayudará a dejar los riesgos financieros en manos de las aseguradoras.

Las crisis económicas, el desempleo y otros altercados como accidentes que causan enfermedades severas o invalidez, pueden poner en riesgo el futuro y progreso de los chicos por lo cual, contratar un seguro de estudio universitario es una gran opción. Los mismos presentan distintos planes para elegir cómo pagar, la frecuencia de desembolsos y también el período de estudio. Con cada pago de la prima se adquiere un monto de renta educativa que en el futuro se percibirá con un crecimiento anual por inflación. En caso de que no se puedan seguir pagando las primas, el seguro no cancelará el plan y, al comenzar el período de estudio otorgará de todas formas el dinero que se haya llegado a conseguir hasta ese momento sin causar pérdida alguna para la familia.

Según empresas aseguradoras, el mejor momento para comenzar a ahorrar para los estudios universitarios es alrededor de los 10 años antes al momento que se tiene estipulado el comienzo de carrera. Con esta anticipación se busca darle rentabilidad a la capacidad de ahorro y asegurar una base más consolidada.

Los seguros educativos universitarios son comunes alrededor del mundo y, si bien no son popularmente reconocidos en Argentina, resultan una gran alternativa para asegurarle a nuestros hijos un camino profesional. Con estos ahorros destinados a sus estudios universitarios estaremos más cerca de ver a los jóvenes realizados profesionalmente y, al mismo tiempo,  estaremos apostando por la educación universitaria de nuestro país.



Los comentarios están cerrados.